Texto de Rocío González Alvarado Ante el paulatino deterioro que enfrenta el sistema de chinampas y los humedales de la delegación Tláhuac, derivado de los asentamientos humanos, la sobreexplotación del manto acuífero y las descargas de aguas residuales, la UNESCO inició un proceso para hacer efectiva la declaración de esta zona como patrimonio mundial, cultural y natural, y con ello comenzar el rescate y la conservación de esta región, que forma parte de los pocos restos de hábitat húmedo dentro del Valle de México.
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